LA FELCIDAD SE PUEDE COMPRAR, ¿POR QUE NO NOS REGALAMOS TIEMPO?

La felicidad se puede comprar, no es una pregunta, es una afirmación, pero lo que compramos es tiempo para nosotros, para escuchar nuestro corazón, para ser capaces de percibir sensaciones. En plena época de compras, de regalos, del amor de la navidad, ¿Por qué no nos regalamos tiempo?

Ayer, una amiga, me comentó: “no tengo tiempo para nada, me levanto, con prisas para coger el metro para la oficina, el jefe todo el día dando órdenes, luego de vuelta, otra vez cojo el metro, llego a casa, ceno con mi pareja y nos sentamos juntos en el sofá, pongo la tele y …. me quedo dormida y vuelta e empezar al día  siguiente, y así todos los días de la semana, tengo la sensación que no paro nunca”. Pero llega un día que nos damos cuenta, que nuestra felicidad es poder tener tiempo para nosotros, para desconectar de todo y de todos, estar en silencio con nosotros mismos, sin pensar en el trabajo, en nuestra pareja, hijos, … Para ello necesitamos dos simples pero a veces complicadas cosas:  tomar conciencia de estamos en continuo movimiento y después la recompensa tenemos para estar en silencio con nosotros mismos.

En el momento que tomamos plena conciencia, que nuestra mente esta las 24 horas en pleno funcionamiento y que esto nos provoca un desgaste innecesario, ya hemos dado un paso muy importante. Ahora solo toca dedicarnos a nosotros mismos tres minutos de silencio, pensando solo en respirar, focalizando nuestra atención en nuestra respiración de manera tranquila y relajada, y obtendremos nuestros primeros momentos de plenitud y tranquilidad. Este fue el consejo que le dí a mi amiga, que “comprase” 3 minutos al día para estar con ella misma, con una actividad muy simple, respirar y focalizar su atención en ese acto. Con esto que conseguimos, desconectar nuestra mente, de pensamientos y relajarnos.

¿Qué recompensa obtendremos de realizar este simple ejercicio? Conectarnos con nosotros mismos, de manera muy simple y sencilla. Evidentemente, después de este ejercicio, nos volveremos a conectar con nuestro entorno: ruidos, prisas, discusiones, …, pero dentro de nuestra jornada, nuestro cerebro ya sabrá que dispondrá de 3 minutos de descanso, y esa será nuestra pequeña recompensa, si somos capaces de realizarlo dia a día,  iremos viendo sus efectos.

Es una realidad, cuando aprendemos a estar con nosotros mismos, los efectos que sufrimos son espectaculares, al principio cuesta, da miedo, pero después, nos decimos, uaoh!!!

Por esto digo que la felicidad se puede comprar, la felicidad es tiempo que debemos asignarnos a nosotros mismos, y debemos de empezar solo con 3 minutos al día. Como economista que soy, el tiempo para un ser humano es un recurso escaso,  y no lo debemos malgastar. Quizá no pagaremos dinero por esos tres minutos de soledad, pero sí que sacrificaremos el realizar otras actividades, como estar pendiente del teléfono móvil, por ejemplo, pensar en Los trabajos pendientes, en los recados a realizar durante el día,…

Empecemos a focalizar nuestra atención en nosotros mismos, con pequeños detalles: tomando un café, mirando por la ventana, mirando un árbol, …

¿Qué significa comprar felicidad? Dedicar un aparte de nuestro tiempo a relajarnos, a tomar conciencia del momento en que estamos y de nuestro entorno, no solo social sino también físico, y no solo a aprender a observar sino a algo más importante a desarrollar el sentido de la percepción.

Problemas en la compra de la felicidad.  ¿Tenemos tres minutos para nosotros mismos cada día?, nos costará al principio, debemos de creer que los resultados a obtener serán  buenos y placenteros.

 

Jordi Vilajosana, Profesor y emprendedor de la felicidad en las organizaciones.

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